¿Qué debe de tener tu urbanización para que estés dispuesto a pagar un poco más?

1) Piscina y zonas de juego. Este es uno de los requisitos más solicitados cuando se adquiere un adosados en una urbanización. Una piscina bien cuidada que se pueda disfrutar durante todo el verano es un gran reclamo para vender este tipo de viviendas.

Lo cierto es que las piscinas suelen ser también motivo de polémica pues es necesario que todo el mundo cumpla las normas de uso, especialmente aquellas que hacen referencia a la limpieza y al uso por parte de los invitados.

2) Servicios de jardinería, conserjería y limpieza adicionales. Este es otro extra que la gente suele valorar, por ejemplo a raíz de lo comentado en el tema de la piscina. Si además de un socorrista existe un servicio adicional de conserjería que controla quién accede a la misma y que no se lleve a más invitados de los que marcan las normas no habrá lugar a conflictos.

Los servicios adicionales de limpieza para las zonas comunes suelen ser polémicos, pues aquellos que respetan las normas no suelen querer pagar por culpa de quienes no lo hacen, pero siempre es preferible a encontrarse el espacio sucio en el momento en el que se quiere utilizar.

También se pueden contratar servicios adicionales como los de socorrista o los de jardinería para ocuparse de las zonas comunes. Los servicios deben de ser pagados por todos los propietarios en función del porcentaje de cuota que tengan asignado en los estatutos de la comunidad.

3) Servicios de seguridad. En este tipo de servicios todos los vecinos suelen estar de acuerdo. Contratar a una empresa de seguridad que vigile los accesos a la urbanización y también sus alrededores es siempre una buena idea.

En el caso de urbanizaciones abiertas las empresas de seguridad vigilan las calles y las puertas de acceso a las viviendas para asegurarse de que todo está correcto. Los vecinos pueden avisar de cuándo estarán ausentes para que se vigile especialmente si se ve algún movimiento en la casa, pudiendo estar totalmente tranquilos.

En las urbanizaciones cerradas es posible controlar todos los accesos para que siempre se sepa quiénes están autorizados a entrar y quienes no y ante la duda se pregunte a los vecinos. Cada comunidad puede determinar el grado de seguridad que quiere implantar dentro de su urbanización dentro de las leyes vigentes.