Turismo natural en Pontevedra: ¿qué destinos merece la pena visitar?
Su riqueza ecológica, la biodiversidad protegida y un extenso litoral son los pilares del turismo natural en Pontevedra. A diferencia de otras regiones, la provincia gallega ha sabido ‘digerir’ la creciente afluencia de visitantes con la sostenibilidad ambiental. Esta realidad se hace patente al visitar Isla de Ons, uno de sus mayores reclamos para el viajero nacional y extranjero.
El archipiélago de Ons, integrado en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, se sitúa a quince millas del puerto deportivo de Pontevedra. Alberga playas como Area dos Cans y Melide, el mirador de Fedorentos y rincones cargados de mitos y leyendas, como Burato do Inferno. Sus rutas de trekking invitan a recorrer de punta a punta este destino isleño. La gastronomía local redondea la experiencia turística, con el pulpo al estilo Ons como plato más reconocible.
Entrando a la capital de las Rías Baixas, las marismas de Xunqueira de Alba conforman un parque de más de sesenta hectáreas con una fauna aviar de excepción. En los humedales de este refugio habita un centenar de especies, además de nutrias, visones y otros mamíferos que pueden admirarse recorriendo cualquiera de los itinerarios de senderismo. Ostenta el honor de ser el primer humedal de su C.A. en ser declarado Espacio Natural de Interés Local.
En el cabo Udra, en el municipio costero de Bueu, se descubre una impresionante panorámica de la bahía y los archipiélagos cercanos. Este espacio protegido pertenece a la Red Natura 2000 y posee calas de interés turístico, como Mourisca, Lagos y Tuia.
Frente al barrio marinero de Estribela, la isla de Tambo atrae al visitante por su patrimonio etnográfico y un entorno natural fuera de lo común. Entre sus enclaves, destacan las playas de A Dreidá y Area da Illa, el faro de Tenlo Chico y la insólita Pedra da Parabé.